El regreso de uno de los grupos más señeros aparecidos durante la última década ya es una realidad. The Rasmus, como dirian los taurinos, ya están en capilla

Teñido de rubio y sonriendo con satisfacción, Lauri Ylönen se bambolea en la silla: “Te diré como reaccionaron nuestros amigos, pensaron: ‘¡Dios, No podéis hacer eso!’ Un excelente cumplido, creo.” A lo que se refiere es el séptimo disco de estudio de la banda finesa mimada por el éxito, The Rasmus, que el 29 de Septiembre, con título “Black Roses,” se lanzará para los expectantes fans. Desde que editaran su último álbum hace tres años, los cuatro amigos del colegio han estado de gira en 40 países tocando en 250 conciertos y dejándose el aliento en ello. Como cantante y compositor Lauri recuerda: “Fue genial. Perseguimos pingüinos en Cape Town e hicimos un show acústico para la radio frente a 98.000 personas en México D.F. Hay historias geniales, impresiones fuertes que nunca hubiera querido recibir. Pero lo pagamos caro y nos quemamos mucho.”
Con un disco nuevo por delante, la presión sobre ellos era enorme: con 8 Emmas, el equivalente francés del Grammy, Echo en el 2004 consiguió posicionar a la banda como mejor nuevo grupo en Alemania, además del Premio World Music del 2004 como la banda escandinava más vendedora.Ganadores en dos ocasiones de MTV European Music Awards en 2003 y 2005 como mejor banda del norte de europa y finesa respectivamente, son algunos de los muchos trofeos que The Rasmus han logrado en sus catorce años de carrera.
Hasta hoy, la banda de adolescentes que debutó en el salón de actos de su colegio ha vendido 2.5 millones de álbumes en todo el mundo. En Finlandia con su primer álbum “Peep” (1996) entraron en listas – entonces todavía sin el “The”, llamándose simplemente Rasmus. Lauri que entonces tenía 17 dejó el colegio porque empollar y tener éxito por la noche no es compatible. En los años siguientes las jóvenes estrellas nacionales lanzaron éxito tras éxito. En 1997 lanzaron “Playboys,” en 1998 “Hell Of A Tester” y en 2001 “Into,” después como “The Rasmus”, para evitar confusiones con el DJ sueco Rasmus. Bajo el ala del manager Seppo Vesterinen que ya había demostrado sus dotes con su compatriota HIM, y con reemplazo del batería Janne Heiskanen, que se fue a Tailandia a encontrarse a sí mismo junto con el merchandiser del grupo Aki Hakala. A parte del grupo, junto con las bandas Kwan y Killer, fundaron ambiciosamente Dynasty, una amalgama de bandas finesas. El sonido garage era la tendencia de más estilo y sirvió además de receptáculo para las montañas de discos de oro y platino que desde el álbum de éxito de 2003 “Dead Letters” y el single internacional “In The Shadows,” habían empezado a alcanzar también en otros países. Sólo este álbum vendió 1.5 millones de copias, entró al Top Ten en diez países (por ejemplo Inglaterra), y llegó al número uno en Alemania, Finlandia, Suiza y Austria.