El Atlético de Madrid tiene contentos a sus aficionados, aunque fuera de la familia rojiblanca, en algunos foros, se está empezando a criticar a este equipo por su estado de alegría general

Están los del
Atleti que no se lo creen. Su equipo está
líder, se muestran fuertes y solventes y no dan la imagen de fragilidad a la que llevan años abonado. Todos estos factores han dado lugar a cierta
euforia colectiva que algunos comienzan a ver como un
síntoma preocupante, sobre todo si tenemos en cuenta que hablamos de un club que tiene fama de pasar de la gloria al infierno en un toque de balón.
Ayer el director deportivo de la entidad,
Jesús García Pitarch, afirmaba que l
a plantilla tiene calidad para terminar la Liga entre los tres primeros y hacía de este objetivo una obligación. En algunos foros de Internet se han podido leer opiniones pidiendo cierta contención –sólo se ha jugado un partido de Liga, queda toda la temporada y está todo por hacer-, cuando no
críticas directas a algunas declaraciones del entorno colchonero sólo por el hecho de mostrar abiertamente su alegría por el momento dulce que están viviendo.
Soy de la opinión de que la prudencia es un bien escaso en el fútbol y algunas veces la euforia puede llevar a cierta relajación, pero no creo que sea ese el caso del Atleti. Es una evidencia que, por primera vez en mucho tiempo, las cosas están saliendo bien y ya se sabe que lo que “bien empieza, bien acaba”.
Nadie ha hablado de ganar títulos, ni de llegar a finales, ni de contratar a ningún crack, pero algunos ya se sienten con derecho a criticar que a este equipo se le haya puesto –sigo recalcando lo de “hasta el momento”- la suerte de cara.
Quizá
haya escocido que sus jugadores más valorados no hayan querido irse a otros clubes con más posibilidades de ganar títulos, simplemente porque están a gusto; o que cuando unos empiezan perdiendo otros lo hagan ganando. Insisto, queda toda la Liga, pero que dejen que la gente disfrute de estas “victorias parciales”.